En Canarias está creciendo el número de viviendas ocupadas que se ponen a la venta, lo que está presionando a muchos propietarios a vender a precios muy bajos para recuperar algo de dinero.
Ciro Machado, portavoz de ACEGI, señala que el fenómeno se ha disparado durante el último año. Estas viviendas suelen aparecer en portales inmobiliarios sin fotos interiores ni opción de visita, y no se puede financiar la compra con hipoteca, lo que limita mucho a los compradores.
Muchos de los vendedores están en una situación difícil: tienen que pagar la hipoteca de una casa que no pueden usar, porque está ocupada, pero no reciben ingresos por ella. Esa urgencia les obliga a “malvender” para recuperar lo que puedan.
Quien compra este tipo de vivienda, según Ciro Machado, suele ser inversores potentes que pueden pagar en efectivo y asumir el coste y tiempo legal de un desalojo, incluso si dura años.
Por otro lado, estos inmuebles no ayudan a cubrir la necesidad real de vivienda de muchas familias, ya que no suelen ser comprados por personas que los van a habitar, sino por inversores que buscan rentabilidad.
ACEGI advierte que, sin cambios legales ni un aumento significativo de oferta, este problema seguirá creciendo.
Entrevista completa disponible aquí.




